Pasión por el chocolate

 


Uno de los comestibles más antiguos del mundo vuelve a estar más de moda que nunca, y todo gracias a haber conseguido desterrar el mito de tratarse de un producto perjudicial para la salud. En onzas, en barra, en forma de bombón, derretido o como cobertura de una tarta, pocos alimentos se pueden presentar, y devorar, de más formas, y todas tan placenteras para el paladar. Cada vez son más los estudios que ensalzan las múltiples virtudes y cualidades del chocolate para la salud, y cada vez son más lo médicos, dietistas y nutricionistas que recomiendan su ingesta diaria, pero como todo, con moderación. Una forma atractiva y sabrosa de poder disfrutar del chocolate es a través de la pastelería.


Algo en lo que todos los maestros chocolateros y médicos están de acuerdo es en “diferenciar” los chocolates artesanales de los industriales. Utilizan grasas vegetales diferentes a las del cacao y estas matan las propiedades del cacao, que alerta de que algunos solo tienen un 10 por ciento de cacao y el resto es azúcar. Una ingesta de entre 46 y 60 gramos por jornada es más que suficiente para el organismo. Los niños pueden comer más porque tienen un mayor gasto energético, entre una y dos onzas al día. En definitiva el chocolate alarga la vida y te levanta el ánimo.

Estos son algunos de los beneficios clave que aporta el comer chocolate:
Fuente de antioxidantes. La presencia de antioxidantes en el chocolate negro es una buena excusa para disfrutar de él. El chocolate es muy rico en polifenoles compuestos, que poseen un profundo carácter antioxidante. Los antioxidantes ayudan a «prevenir el envejecimiento

Beneficios para el corazón. Investigadores británicos aseguran en un estudio que las personas que comen más chocolate a la semana pueden tener un riesgo menor de desarrollar una enfermedad cardíaca. El consumo regular de chocolate amargo ayuda a reducir el colesterol “malo” en la sangre, la presión arterial y, por lo tanto, reduce notablemente el riesgo de llegar a tener algún tipo de enfermedad al corazón. La fibra y la vitamina E con la que cuenta el cacao son otra de las ventajas para nuestro organismo.
Disminuye la presión arterial. Los componentes naturales de este ayudan a relajar las arterias, haciendo que la presión arterial disminuya.

Refuerza el estado de ánimo. Los ácidos grasos saturados son los culpables de que en determinadas situaciones nos sintamos más felices tras la ingesta de este alimento asociado al placer y la recompensa.

Estimula la memoria. La teobromina, la cafeína y la feniletilamina son componentes que contribuyen a estimular nuestras capacidades cognitivas. Según algunas investigaciones, el aumento de flujo de sangre al cerebro nos hace sentir alertas y más despiertos, facilitando de esta manera el aprendizaje.

No provoca acné. Uno de los grande mitos que hacen que el consumo de chocolate entre adolescentes sea menor, es el de que provoca acné. Sin embargo, no existen evidencias científicas que demuestren alguna vinculación entre el consumo de cacao y la aparición de acné.

Rico en magnesio. El cacao es un producto «rico en magnesio», lo que le convierte en ideal para «deportistas» gracias a sus valores nutricionales. Esto redunda en un fortalecimiento muscular y un aporte energético constante que favorece la actividad física de una forma más continua.

Reduce el colesterol. Otro de los grandes beneficios que han llevado al chocolate a una segunda juventud son los estudios que demuestran que su consumo, moderado, ayuda a reducir el colesterol. «El cacao tiene un alto porcentaje en ácido oleico que disminuye el colesterol malo y sube el bueno.

Rico en hierro. «El chocolate tiene más hierro que las alubias o las lentejas», asegura David Peris, que destaca la cantidad de hierro que el cacao atesora entre sus valores nutricionales. Una afirmación que también comparte Patricia, que apunta también a las «vitaminas del grupo B» como otra de las grandes características del chocolate, gracias al proceso de fermentación al que este se somete en los países productores.

No produce caries. Uno de los grandes aliados de los padres a la hora de negar una onza de chocolate a sus hijos ha sido que este produce caries. El cacao bueno es un producto que no se queda en la boca, y al no permanecer no genera las condiciones necesarias para que se produzcan caries, insiste Patricia.

Como puedes darte cuenta este delicioso alimento, que es el favorito de miles de personas, en realidad, es un aliado muy importante para la salud, contrario a lo que muchas personas creen. Hay que consumirlo con regularidad para poder obtener todos los beneficios que aporta a la salud de muchos órganos de nuestro cuerpo, principalmente, el cerebro y el corazón.